El cáncer puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo. Se origina cuando las células crecen sin control y sobrepasan en número a las células normales. Esto hace que al cuerpo le resulte difícil funcionar de la manera que debería hacerlo.
El cáncer puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo. Se origina cuando las células crecen sin control y sobrepasan en número a las células normales. Esto hace que al cuerpo le resulte difícil funcionar de la manera que debería hacerlo.
Enterarte de que tienes cáncer puede ser una experiencia difícil. Después del diagnóstico es posible que te sientas ansioso, temeroso o abrumado, y que te preguntes qué hacer para afrontar los distintos tratamientos y pruebas existentes. Algunas de las recomendaciones más comunes en estos casos son las siguientes:
Finalmente, si estás muy nervioso, coméntaselo a tu médico. Puede
darte alguna medicación para reducir la ansiedad ante esta situación.
Explicar el cáncer a los niños no es nada fácil, a veces incluso llegamos a plantearnos si será mejor ocultárselo para evitarles el sufrimiento. La opción más sencilla es mantenerse al margen y no informarles de la situación en vez de hacerle frente y contarles lo que ocurre.
Pero ¿qué es lo mejor para los niños? Tanto para ellos como para el resto de la familia lo mejor es explicarles de forma clara y lo antes posible lo que está ocurriendo. No solo se trata de comunicar que el familiar tiene una enfermedad, sino también aclarar qué va a ocurrir durante el tratamiento y qué cambios va a traer consigo.
¿Por qué debemos contarle a los niños lo que ocurre?
Las razones son muy simples, los más pequeños están siempre muy atentos a las emociones de la familia, por lo que en caso de que algo vaya mal, no tardarán mucho en darse cuenta. Al no saber la verdadera razón de lo que está ocurriendo, crearán sus propias explicaciones (podrán pensar que ya no les quieren, sentirse culpables o creer que la persona va a morir), se asustarán y se frustrarán.
El cáncer es poco frecuente en niños pero puede ocurrir. Los cánceres más frecuentes son la leucemia, el linfoma y el cáncer cerebral.
Las causas del cáncer en los niños y la forma de tratarlo tienen importantes diferencias con el cáncer propio de los adultos. Los niños suelen ofrecer una buena respuesta al tratamiento, la mayoría de los niños con cáncer mejoran. Además, los efectos secundarios de los tratamientos del cáncer pueden ser más intensos y durar más en los niños.
El tratamiento de cáncer en los niños puede incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia o trasplante de médula ósea, el tipo de tratamiento necesario dependerá de la edad del niño, el tipo de cáncer y lo grave que sea.
¿Cómo pueden ayudar los padres?
El principal objetivo de tratar a los niños con cáncer es curarlos. Aunque es cierto que el tratamiento del cáncer puede tener efectos secundarios, hay muchos medicamentos y terapias que pueden ayudar a que los niños se encuentren mejor mientras lo reciben.
Cuando sea posible, hay que intentar que el niño se implique en su propio tratamiento. Hablar con él o con ella usando un lenguaje que puedan entender y explicarle las características del cáncer y sus efectos. Con un niño pequeño (menor de 4 años), puede bastar con decirle que está "enfermo" y que necesita "medicamentos" para mejorar. El objetivo debe consistir en impedir que se asuste y evitar los malentendidos independientemente de la edad que tenga el niño.
Muchos niños pueden sentirse culpables por tener cáncer y creer que es culpa suya. Los psicólogos, los trabajadores sociales y otros miembros del equipo médico pueden ser de gran ayuda para ayudarlos a afrontar sus emociones.
La ADOLESCENCIA es una etapa de importantes cambios biopsicosociales: imagen corporal, ideales, proyecto vital, roles intrafamiliares y sociales sufren redefiniciones tendientes a la autonomía y el fortalecimiento de la identidad. El proceso en su conjunto implica desafíos y conquistas, pero también un grado importante de vulnerabilidad psicológica. La enfermedad oncológica tiene un alto impacto socio emocional, afectando todos los procesos adolescentes. Para los adolescentes supervivientes, la salud se vuelve su prioridad. Se perciben como más susceptibles a problemas de salud y presentan sentimientos de vulnerabilidad e incertidumbre respecto al futuro.
Posiblemente le acaban de decir que usted tiene cáncer. O bien, puede estar bajo tratamiento, terminando el tratamiento, o tener un amigo o familiar con cáncer. Tener cáncer cambia su vida y las vidas de quienes viven a su alrededor. Los síntomas y efectos secundarios de la enfermedad y de su tratamiento pueden causar ciertos cambios físicos, pero también pueden afectar la forma como se siente y cómo vive. Algunos de los sentimientos más comunes a la hora de afrontar un cáncer son los siguientes:
Ira y frustración
En ocasiones, las personas con cáncer descargan su ira y frustración en aquellos que están a su alrededor. Esto puede alterar tanto a los familiares, como a los amigos. Puede que ayude recordar que la gente a menudo desemboca sus sentimientos en las personas con quienes tienen una relación cercana. Esto sucede porque estas personas conforman una salida en quién manifestar sus sentimientos. Saben que usted seguirá dando su apoyo incluso cuando no se comporten bien o al generarse tensión.
En la mayoría de los casos, la persona está realmente frustrada y enojada sobre el cáncer y la pérdida que conlleva, pero esto puede ser difícil expresarlo en palabras. Debido a esto, la persona con cáncer descarga sus sentimientos de enojo en los familiares y amigos, o en quien llegue a encontrarse a su alrededor.
Pasividad
En ocasiones, una persona con cáncer parece comportarse de una manera infantil y pasiva, buscando dirección en otras personas. Puede ser muy difícil para un hijo adulto ver a su padre actuar de esta manera. Intente comprender que esta es una forma de expresar cuán débiles e impotentes se sienten. Estos sentimientos son comunes cuando una persona tiene cáncer.
Aunque la enfermedad puede que limite su capacidad para hacer ciertas cosas, usualmente es mejor que la persona con cáncer continúe viviendo de la forma más natural posible. Esta continua responsabilidad como adulto le da una sensación de importancia, seguridad y control, mientras que si sigue dependiendo completamente de los que le rodean con el tiempo le harán sentir con menos esperanza y fuera de control (más como una víctima). Puede que sienta la necesidad de sobreproteger a la persona con cáncer, pero a largo plazo esto puede que sea contraproducente.
Miedo y ansiedad
El diagnóstico y el tratamiento del cáncer representan con frecuencia un periodo de ansiedad y de incertidumbre. Hay temor sobre muchos de los cambios que conlleva el cáncer: cuestiones de dinero, cambios en el empleo, alteraciones físicas del cuerpo, e incluso cambios en las relaciones interpersonales. Puede que la persona que padece cáncer se disguste o se asuste por ningún motivo aparente, debido a que tiene demasiada ansiedad en su vida. En ocasiones esta ansiedad puede que sea vista como irritabilidad y descortesía. Puede que incluso surjan discusiones cuando usted solamente tenía la intención de ayudar.
Culpabilidad
Algunas veces la gente con cáncer se culpa a sí misma por desarrollar esta enfermedad por algo que hicieron o no hicieron. Como amigo o familiar, usted también puede sentirse culpable o puede que también culpe a la persona con cáncer, y puede que lo demuestre cambiando su actitud hacia esa persona. Puede que otros familiares tengan estos mismos sentimientos.
Trate de no reaccionar emocionalmente a los cambios que la persona con cáncer está afrontando. Hay que comprender que probablemente esto dure solamente por poco tiempo, y que se debe a todo el temor y la ansiedad asociados con tener cáncer y lidiar con la enfermedad.
Culparse a sí mismo y a los demás puede ser una barrera para una relación sana. Procure no entrar en el juego de “buscar culpables”. Anime a sus seres queridos y al paciente a no culparse a sí mismo sobre lo que está ocurriendo. Salir adelante es la única opción. Si siente culpabilidad como amigo o ser querido, está bien expresar su arrepentimiento y disculpas para seguir adelante. Hay que procurar no vivir en el pasado, sino enfocarse en un futuro con esperanza.
Durante este momento, se necesitará no prestar atención a una parte de estos tipos de comportamientos, y estar preparados para ofrecer perdón, comprensión y apoyo adicionales. Dele tiempo a la persona con cáncer para que pueda ajustarse a la situación. Intente ponerse en su situación e imagine cuánto temor sentiría si esto le estuviera sucediendo a usted. Esto puede ayudarle a pasar por alto discusiones y conflictos menores, y seguir adelante.
La edad es el mayor factor de riesgo para el desarrollo del cáncer. De hecho, el 60 % de las personas que tienen cáncer tienen 65 años o más, pero también el 60% de los supervivientes de cáncer tienen 65 años o más.
Es importante saber cómo podrían afectar el cáncer y el tratamiento a una persona mayor. Deben saber que pueden hablar con el equipo de atención médica sobre las preocupaciones acerca de cuestiones prácticas, como recibir tratamiento o pagarlo.
A continuación se presentan algunos consejos sobre cómo prepararse para algunas situaciones que podría enfrentar como persona mayor con cáncer:
- Cómo trasladarse para recibir tratamiento y acudir a sus citas médicas. Se debe hablar con los familiares y con el equipo de atención médica sobre las opciones. Muchas ciudades tienen servicios de autobuses especiales para personas con problemas de salud y otras opciones incluyen transporte médico privado y viajes con amigos y familiares.Oncólogos y geriatras admiten que la población anciana ha sido durante mucho tiempo la gran marginada de los tratamientos anticancerosos. Además, hasta fechas recientes, la edad avanzada era motivo de exclusión de los ensayos clínicos en los que de forma controlada se prueban las nuevas terapias y un informe del Defensor del Pueblo, encargado el año pasado a la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, confirma estos hechos y evidencia diferencias por comunidades autónomas.
Hay quien dice que las decisiones médicas en los ancianos con cáncer deben procurar mantener un equilibrio entre la esperanza de vida, la eficacia y las complicaciones del tratamiento y los efectos de la propia enfermedad. Por ello muy a menudo el principal objetivo del tratamiento anticanceroso en este grupo de población es el mantenimiento de la calidad de vida.
Bajo la palabra "cáncer" se diferencian más de 100 enfermedades. Cada tipo tiene distintos factores causales, síntomas, tratamiento y pronóstico. A pesar de estas diferencias todos ellos tienen en común un crecimiento celular descontrolado y la capacidad de diseminarse localmente o a distancia, lo que se denomina metástasis.
A continuación hemos profundizado en 17 tipos distintos de cáncer, los que consideramos más relevantes e interesantes. Además de eso, también son los más comunes entre la población.
Aquí os dejamos un pequeño índice:
¿QUÉ ES?
Los tumores malignos, también llamado cáncer o neoplasia, proceden de las células de la mucosa del intestino grueso y de sus glándulas.
La mayoría de los cánceres de colon aparecen sobre un pólipo existente en la mucosa del colon, que por diversas circunstancias evoluciona a tumor maligno.
No existen unas causas concretas, pero sí una serie de factores que incrementan el riesgo de padecer este tipo de tumor:
Si hay presencia de signos y síntomas que puedan indicar que la persona padece cáncer de colon, se pueden ordenar las siguientes pruebas para confirmarlo o descartarlo:
También son útiles para determinar la presencia de una sustancia química que algunas veces se produce con el cáncer de colon (antígeno carcinoembrionario o ACE). Si se lo controla en el tiempo, el nivel de ACE en la sangre puede ayudar a entender el pronóstico y saber si el cáncer está respondiendo al tratamiento.
Si hay cáncer de colon, se pueden recomendar ciertas pruebas para determinar la extensión (etapa) del cáncer. La clasificación de la etapa ayuda a determinar qué tratamientos son los más apropiados para cada paciente.
Estas pruebas de clasificación de la etapa pueden incluir procedimientos de diagnóstico por imágenes, como tomografías computarizadas del abdomen, la pelvis y el tórax. Sin embargo, en muchos casos, es posible que la etapa del cáncer no se determine completamente hasta después de la cirugía de cáncer de colon.
Con esta información en la mano y una sencilla
cirugía -colonoscopia- se eliminaría el pólipo
precanceroso y se evitaría la aparición futura del tumor. Esta innovadora y
cómoda técnica de diagnóstico precoz permitirá tener unas
posibilidades de supervivencia de más del 90% a los cinco años del hallazgo del
pólipo frente a la media del 64% de los pacientes que ya
han desarrollado la enfermedad, tasa de salvación que solo alcanza el 10% si,
como ocurre en seis de cada diez ocasiones, la detección del cáncer se produce
en un estadio avanzado.
El
test, que es fruto de la investigación de la empresa biotecnológica
vallisoletana Amadix, es capaz de detectar la posibilidad de que una persona
vaya a padecer un cáncer colorrectal hasta 10 o 15 años antes de que la
enfermedad se presente y muestre sus primeros síntomas, pues ese es el tiempo
medio que los pólipos precancerosos del colon -adenomas avanzados- tardan en
transformarse en un tumor maligno, según Rocío Arroyo, consejera delegada de la
compañía.
La nueva técnica, que se comercializará
a lo largo de 2020 con el nombre de 'Colofast', permite detectar a través de biomarcadores genéticos
presentes en la sangre si el paciente tiene en las paredes internas del
conducto colorrectal adenomas avanzados sin tener que recurrir a un
procedimiento invasivo, engorroso y poco utilizado como la colonoscopia. Según
Arroyo ya han probado el test con 1.000 muestras de 13 hospitales españoles con
un 90% de éxito en la detección precoz y antes de marzo cerrarán la fase
clínica con una prueba ampliada de 3.500 muestras de varios centros sanitarios
europeos. Será a partir de esa fecha, «y antes de que acabe el año»,
cuando 'Colofast' ya estará en el mercado.
El problema para los españoles es
que aún no existe conversación alguna entre Amadix y las administraciones
sanitarias autonómicas -las encargadas de financiar las pruebas de detección
precoz del cáncer- para incluir 'Colofast' en su cartera de servicios, por lo
que, por ahora, no hay posibilidad de que los hombres y mujeres de entre 50 y
75 años, que es la considerada población de mayor riesgo, pueda pedir en un
futuro próximo hacerse este test sanguíneo en los ambulatorios u
hospitales públicos. Hay conversaciones iniciales con la
consejería de Castilla y León y la firma pretende contactar en breve al resto
de responsables autonómicos, dijo Arroyo. Donde sí hay ya conversaciones avanzadas
para la implantación del test en 2020 es con varios grupos de la sanidad
privada.
El cáncer de colon es el tumor con mayor incidencia en
España, con 41.400 casos nuevos al año, y lo padecerán 1 de
cada 20 hombres y una de cada 30 mujeres antes de cumplir 74 años. Arroyo
señaló que el coste de cada uno de sus test será inferior a 200 euros y que el
resultado del análisis lo facilitan los laboratorios centrales de Amadix en 24
horas. Lo lógico, indicó, es que los grupos de edad de mayor riesgo testasen su
sangre cada año para evitar con alta seguridad la llegada del cáncer.
El objetivo de Amadix es extender lo
antes posible la comercialización de test para el
diagnóstico precoz a través de muestras de sangre a otro tipo de cánceres. De
hecho, ya tienen en una fase clínica avanzada -«y con resultados muy
prometedores»- un test para la detección temprana de los tumores de pulmón y
otro para el cáncer de páncreas. Arroyo calcula que ambos productos podrían
estar en el mercado en 2022.
Si la fase clínica termina con un
alto nivel de éxito de estos otros dos test, su utilización con los colectivos
de riesgo supondría un enorme avance en la lucha contra los cánceres de pulmón
y páncreas. Ambos son los tumores con mayor tasa de mortalidad en
España, el primero con una media del 89% a los cinco años y el
segundo con más del 90%, y el cáncer de pulmón además es el tumor que más
fallecimientos provoca en España, unos 18.000 al año. Las razones de tan alta
mortalidad, según los especialistas, son la propia agresividad de estos dos
cánceres, pero sobre todo los escasos pacientes a los que les detectan los
tumores en una fase temprana, dada la dificultad actual de obtener un
diagnóstico precoz.
El cáncer puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo. Se origina cuando las células crecen sin control y sobrepasan en número a las c...