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11.21.2020

CÁNCER DE HÍGADO

 ¿QUÉ ES?

El cáncer de hígado es consecuencia del desarrollo de células tumorales, que se dividen incontroladamente. Estas células tienen la capacidad de invadir los tejidos sanos de alrededor en el propio hígado y de crecer en órganos alejados e implantarse en ellos, ocasionando así metástasis en otros órganos.

El proceso de división celular está regulado por una serie de mecanismos que indican a la célula cuándo comenzar a dividirse y cuándo permanecer estable. Cuando alguno de estos mecanismos de control se altera, la proliferación celular se descontrola y aparece el cáncer. En función del tipo de célula que se altere, en el hígado pueden aparecer varios tipos de tumores, que tendrán una causa, un tratamiento y un pronóstico diferentes.

ETIOLOGÍA Y SÍNTOMAS DEL CÁNCER DE HÍGADO

 ¿QUÉ PROVOCA EL CÁNCER DE HÍGADO?

Las causas de este cáncer no son completamente conocidas, pero existen factores que actúan sobre las células hepáticas e inducen su crecimiento descontrolado. Entre estos factores destacan:

  • CIRROSIS HEPÁTICA: es la causa más importante ya que en un 50-80% de los pacientes el cáncer de hígado se asocia a esta enfermedad. Se produce por un consumo excesivo y continuado de alcohol o por un virus hepatótropo.
    Hígado normal vs Hígado con cirrosis
  • HEPATITIS C: la inexistencia de una vacuna contra este virus hacen que su prevención sea muy complicada.
  • HEPATITIS B: un 30% de la población mundial presenta en los estudios serológicos infección actual o pasada y esto la convierte en un conocido factor de riesgo para el desarrollo de cáncer. En este caso se dispone de una vacuna lo que permite una prevención más eficaz.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de padecer un carcinoma hepatocelular son:

DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE HÍGADO

 DIAGNÓSTICO

Algunos cánceres de hígado se pueden detectar mediante pruebas que se realizan en personas con alto riesgo y que no presentan síntomas, sin embargo, la mayoría de los cánceres hepáticos se detectan porque ya empezaron a causar  síntomas.

Para realizar un diagnóstico se comprobarán los antecedentes familiares del paciente; hará un examen para detectar signos de cáncer de hígado y otros problemas médicos, y prestará especial atención al abdomen, examinará su piel y la parte blanca de sus ojos para detectar ictericia (color amarillento).

Los estudios por imágenes utilizan rayos X, campos magnéticos u ondas sonoras para obtener imágenes del interior de su cuerpo. Se pueden hacer por varios motivos tanto antes como después del diagnóstico de cáncer de hígado (encontrar áreas sospechosas que podrían ser cancerosas, ayudar a guiar ciertos tratamientos en el hígado, ayudar a detectar si el tratamiento es eficaz...).

La ecografía es normalmente, el primer estudio empleado para examinar el hígado (puede mostrar tumores que están creciendo en el hígado, y realizar más pruebas si es necesario).

La tomografía computarizada (CT) es un estudio de radiografía que produce imágenes detalladas del cuerpo. Una CT del abdomen puede ayudar a encontrar tumores en el hígado así como proporcionar información específica sobre el tamaño, forma y localización de los mismos.

Las imágenes por resonancia magnética (MRI) proveen imágenes detalladas de los tejidos blandos del cuerpo utilizando ondas de radio e imanes potentes.

Una angiografía es es un estudio radiológico para examinar los vasos sanguíneos. Se inyecta un medio de contraste o tinte en una arteria para delinear los vasos sanguíneos mientras se toman las radiografías.  Se puede usar para mostrar las arterias que suplen sangre en un cáncer de hígado, lo que puede ayudar a los médicos a decidir si un cáncer se puede remover y, en ese caso, a planear la operación.

Una gammagrafía ósea puede ayudar a encontrar el cáncer que se ha propagado a los huesos (metástasis).

Se pueden realizar también biopsias, pruebas de laboratorio, análisis de sangre de la alfafetoproteína u otros análisis de sangre, útiles para la detección del cáncer.

TRATAMIENTO

Las opciones de tratamiento del cáncer dependen de varios factores: a qué porcentaje del hígado está afectando el cáncer; saber si el cáncer se ha diseminado; tener en cuenta las preferencias del paciente y su estado de salud general; el daño en el área restante del hígado sin cáncer.

Si un tumor se detecta en un estadio temprano y el hígado del paciente funciona bien, el objetivo del tratamiento será tratar de eliminar el cáncer. El plan de atención también puede incluir tratamiento para síntomas y efectos secundarios, una parte importante de la atención del cáncer. 

Cuando el cáncer de hígado se detecta en un estadio más avanzado o el hígado del paciente no funciona correctamente, tanto el paciente como el médico hablarán sobre los objetivos y recomendaciones de cada tratamiento que se pueden concentrar en retardar el crecimiento del cáncer y aliviar los síntomas, a fin de mejorar la calidad de vida.

Lo más probable es que las diversas opciones de tratamiento estén dirigidas a mejorar la supervivencia del paciente pero también pueden estar dirigidas a la eliminación del cáncer.

Entre los tratamientos dirigidos a la eliminación del cáncer se encuentran:

- La cirugía: la extirpación del tumor y de parte del tejido circundante sano durante una operación. Se utilizan dos tipos de cirugía, la hepatectomía (se extirpa una porción del hígado; aunque es posible que no se pueda realizar una hepatectomía si el paciente tiene cirrosis avanzada, incluso tratándose de un tumor pequeño) o se puede realizar un trasplante de hígado (solo es posible cuando el cáncer no se ha extendido fuera del hígado, hay un donante adecuado y se cumplen criterios muy específicos respecto al tamaño y a la cantidad de tumores).

- Ablación por radiofrecuencia: utiliza calor para destruir las células cancerosas; este tratamiento también se denomina ablación térmica.

- Radioterapia

- Quimioembolización y radioembolización: la quimioembolización es un tipo de tratamiento de quimioterapia ¡similar a la infusión arterial hepática. En este procedimiento se inyectan los fármacos en la arteria hepática y se bloquea el flujo de sangre de la arteria durante un período breve, para que la quimioterapia permanezca más tiempo en el tumor. La radioembolización es similar a la quimioembolización, solo que durante la radioembolización un médico coloca cuentas radiactivas dentro de la arteria que irriga sangre al tumor. 

La terapia dirigida es un tratamiento con fármacos que apunta a los genes o a las proteínas específicos del cáncer, o a las condiciones del tejido que contribuyen al crecimiento y a la supervivencia del cáncer. Bloquea el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas y, a la vez, limita el daño a las células sanas.

Otras opciones de tratamiento son la inmunoterapia, diseñada para estimular las defensas naturales del cuerpo a fin de combatir el cáncer.

PREVENCIÓN 

Muchos cánceres de hígado podrían prevenirse al reducir la exposición a factores de riesgo conocidos para esta enfermedad. Debemos:

- Evitar y tratar las infecciones por Hepatitis B y C 

- Evitar el consumo de alcohol y tabaco: el consumo de alcohol puede ocasionar cirrosis, lo que a su vez puede dar lugar a cáncer de hígado.

- Mantener un peso y estilo de vida saludable

- Limitar la exposición a químicos que causan cáncer

- Tratar enfermedades que aumentan el riesgo de cáncer de hígado: Ciertas enfermedades hereditarias pueden causar cirrosis hepática y aumentar el riesgo de una persona de padecer cáncer de hígado




NUEVOS DESCUBRIMIENTOS SOBRE EL CÁNCER DE HÍGADO

El Grupo de Investigación de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario de Valme en Sevilla ha dirigido un estudio en el que se demuestra el menor riesgo de cáncer de hígado en pacientes curados de Hepatitis C que viven con VIH. El hallazgo clínico se ha publicado en una de las revistas con mayor impacto científico en el área de Enfermedades Infecciosas: “Clinical Infectious Diseases”.

La dirección del estudio corresponde a Juan Antonio Pineda, mientras que la investigadora principal es Anaïs Corma, una de las integrantes del grupo investigador sevillano. En él también participan como investigadores colaboradores de este mismo grupo sevillano: Juan Macías, Luis Miguel Real, Marta Fernández y Pilar Rincón. Está financiado por el Fondo de Investigaciones Sanitarias del ISCII y el Grupo GEHEP de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica.

El curso de la infección por el virus de la hepatitis C puede desembocar en la aparición de cirrosis hepática, e incluso en hepatocarcinoma (cáncer de hígado). Pero además, en estos pacientes es muy prevalente la coinfección por VIH, puesto que los dos virus comparten vías de transmisión. Dicha coinfección por VIH aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones hepáticas. Sin embargo, este estudio constata que la infección por VIH tiene un impacto diferencial sobre la probabilidad de desarrollar cáncer hepático, dependiendo de si la infección por el virus de la hepatitis C esté activa o se haya curado.

Para ello, los investigadores desarrollan un análisis comparativo del riesgo de desarrollar hepatocarcinoma (cáncer hepático) entre pacientes con Hepatitis C que son VIH positivos y los que son VIH negativos. De tal forma que constatan que los individuos con infección por VIH que logran curación de la Hepatitis C tienen una menor probabilidad de desarrollar cáncer de hígado que aquéllos no coinfectados por VIH.

En él participan un total de 18 centros hospitalarios españoles aportando pacientes con infección crónica por el virus de la hepatitis C, coinfectados o no por VIH, con fibrosis hepática avanzada antes del tratamiento, que se han curado con antivirales de acción directa. Se trata de pacientes que han recibido tratamiento frente al virus de la hepatitis C desde octubre del año 2011 en adelante, los cuales son periódicamente seguidos en las unidades de Enfermedades Infecciosas de los centros participantes. Actualmente, continúan reclutándose pacientes.

Supone una línea de investigación de gran interés clínico y científico, ya que hasta ahora no había información acerca del impacto de la infección por VIH sobre el desarrollo de estas complicaciones hepáticas después de la curación de la hepatitis C. Estos investigadores, por su parte, demuestran que en pacientes curados de la infección por el virus de la Hepatitis C, el VIH no sólo no está asociado a una peor evolución sino que además se asocia a un riesgo menor de desarrollar hepatocarcinoma.

Por tanto, se trata del primer estudio que pone de manifiesto que, contrariamente a lo que ocurre durante la infección activa por el virus de la Hepatitis C, la coinfección por VIH reduce el riesgo de desarrollar cáncer hepático, una vez se logra la curación de la infección hepática. Este hallazgo evidencia que podría estar dándose alguna condición protectora en esta subpoblación, como podría ser la toma de ciertos fármacos antirretrovirales, y/o coexistir alguna causa de daño hepático entre los pacientes monoinfectados por el virus de la Hepatitis C que podrían ser paliadas.

Además del hallazgo realizado, los investigadores resaltan como lo más relevante de este estudio el hecho de abrir importantes líneas de investigación sobre hepatocarcinogénesis (origen del cáncer de hígado) y señalan la posibilidad de que haya factores protectores que se den entre los coinfectados por VIH y no en los monoinfectados, como es el caso de la toma de ciertos fármacos antirretrovirales.

Del mismo modo, los investigadores destacan la importancia de la publicación del estudio en “Clinical Infectious Diseases”, dado que es una de las revistas más prestigiosas y de mayor impacto científico a nivel mundial en el área de las Enfermedades Infecciosas. Este logro garantiza la difusión internacional que alcanzarán estos datos elaborados en el seno del Grupo de Investigación de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del hospital sevillano cuya unidad clínica dirige Jesús Gómez Mateos.

Por su parte, el director de este grupo investigador, Juan Antonio Pineda, manifiesta su satisfacción por las novedades científicas halladas subrayando que “se necesita ampliar esta línea de investigación para identificar las razones de la menor incidencia de cáncer hepático en personas que viven con VIH que alcanzan la curación de la Hepatitis C y, de este modo, saber exactamente cuál es la razón”.



 

11.19.2020

CÁNCER DE OVARIOS

 ¿QUÉ ES?

Se denomina cáncer de ovario a la situación en la que las células que constituyen y forman el ovario comienzan a crecer de forma descontrolada y pueden propagarse, bien localmente o a distancia. Los quistes de ovario se forman en la superficie del ovario y pueden producirse durante el ciclo menstrual normal de una mujer, habitualmente desaparecen sin tratamiento.

También se engloba en cáncer de ovario a los tumores que se producen en las trompas de Falopio o en el peritoneo. Antes se creía que el cáncer de las trompas de Falopio era un tumor poco frecuente. Sin embargo, en la actualidad se conoce que la mayoría de los cánceres anteriormente denominados “cáncer de ovario” en realidad comienzan en una trompa y se diseminan e infiltran el ovario.

ETIOLOGÍA, SÍNTOMAS Y FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE OVARIO

CAUSAS DEL CÁNCER DE OVARIO

En la actualidad no se conocen exactamente cuales son las causas de la mayoría de los cánceres de ovario, sin embargo, se han identificado algunos factores que pueden incrementar el riesgo de padecerlos. 

  • Edad: este cáncer es infrecuente en menores de 40 años. La mayoría se desarrollan tras la menopausia.
  • Antecedentes familiares de cáncer de ovario, de mama o cáncer colorrectal
  • Factores genéticos: el 5-10% de los cánceres de ovario son hereditarios
  • Tratamientos hormonales: mientras que los anticonceptivos orales protegen frente al cáncer, la terapia hormonal sustitutiva administrada durante la menopausia aumenta el riesgo.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Síndrome de ovario poliquístico: existen estudios que relacionan este síndrome con el riesgo de cáncer.
  • Ausencia de embarazo: las mujeres que han tenido varios hijos tienen un riesgo menor de padecer esta enfermedad que las que no han tenido ninguno.
  • Uso de tratamientos de fertilidad
  • Inicio de la menstruación a una edad temprana o inicio de la menopausia a una edad tardía, o ambos casos, pueden aumentar el riesgo.
La lactancia materna disminuye las probabilidades de desarrollar cáncer de ovario. Cuanto mayor sea el tiempo de amamantamiento menor será el riesgo.

DIAGNÓSTICO, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE OVARIO


DIAGNÓSTICO

En la mayoría de ocasiones el cáncer de ovario se diagnostica en estadios avanzados, por lo que el paciente acude a la consulta cuando manifiesta algún síntoma.

Hay múltiples pruebas para detectar el cáncer de ovario, pero previa a cualquier prueba el médico ha de consultar la historia clínica y realizar una exploración.

Se investigará sobre los síntomas relacionados con el tumor, los antecedentes familiares de la enfermedad y los antecedentes personales de otro cáncer.


EXPLORACIÓN GINECOLÓGICA (CITOLOGÍA): se buscan signos y síntomas que puedan orientar hacia la sospecha de la enfermedad, como un ovario agrandado o ascitis (líquido en el abdomen). 

La exploración ginecológica se complementa con la realización de la ECOGRAFÍA, que permite conocer la extensión en profundidad del tumor y la afectación de otras estructuras vecinas.


ANÁLISIS DE SANGRE Y ORINA: no es una prueba específica para detectar el cáncer de ovario pero permite conocer el estado general de la paciente y detectar complicaciones asociadas al proceso tumoral.


MARCADORES TUMORALES: son sustancias que aparecen en cantidades superiores a lo normal en los pacientes que padecen algunos tipos de cáncer. En el cáncer de ovario el marcador más preciso es el antígeno CA 125.


ESCÁNER O TC (TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA): detecta alteraciones no visibles en la radiografía y aporta información sobre la afectación en zonas vecinas


TOMOGRAFÍA POR EMISIÓN DE POSITRONES:  las células tumorales son más propensas a absorber cantidades más grandes de azúcar que las células normales. En esta técnica se emplea una sustancia azucarada radiactiva y se inyecta en el cuerpo del paciente (en las zonas de más metabolismo se concentrará más sustancia radiactiva).

Un escáner detecta esta sustancia para generar imágenes del interior del cuerpo. Permite determinar si la áreas anómalas del TC son tumorales o no.

RESONANCIA MAGNÉTICApermite obtener imágenes muy semejantes a las ofrecidas por el escáner, pero utilizando campos magnéticos en lugar de rayos X.  

BIOPSIA: hace posible la obtención de un diagnóstico definitivo y consiste en la extirpación de una cantidad pequeña de tejido para examinarlo a través de un microscopio.

PARACENTESIS: es la extracción del líquido acumulado en el abdomen (ascitis) y la técnica consiste en puncionar con una aguja gruesa la pared abdominal hasta llegar al líquido. En el líquido obtenido se estudia la existencia de células tumorales y también el marcador tumoral CA-125.

TRATAMIENTO

El tratamiento para el cáncer de ovario suele ser una combinación de cirugía y quimioterapia.

  • Cirugía: El médico extirpa el tejido canceroso por medio de una operación.
  • Quimioterapia: se utiliza medicinas especiales para reducir el tamaño del tumor o eliminarlo.

PREVENCIÓN

La mayoría de las mujeres presenta uno o más factores de riesgo de cáncer de ovario. 

Se deben evitar los factores de riesgo que son evitables como mantener un peso saludable, o no recibir terapia de reemplazo hormonal después de la menopausia.

Usar anticonceptivos orales reduce el riesgo de padecer cáncer de ovario para las mujeres en riesgo promedio y portadoras de la mutación BRCA, especialmente en mujeres que los usan por varios años. En comparación con mujeres que nunca tomaron anticonceptivos orales, las que sí los tomaron por 5 años o más tienen aproximadamente 50% menos riesgo de padecer cáncer de ovario.

Aunque la ligadura tubárica y la histerectomía (cirugía ginecológica) pueden reducir la probabilidad de padecer ciertos tipos de cáncer de ovario, de todas formas, estas operaciones se deben hacer sólo en caso de razones médicas válidas y no por sus efectos en el riesgo de cáncer de ovario. 



MATERNIDAD Y CÁNCER DE OVARIO

 ¿Se puede ser madre tras un cáncer de ovario?

Los ovarios son los órganos encargados de producir óvulos, por lo que resultan esenciales para la concepción. Sin embargo, cuando son afectados por una enfermedad como el cáncer, pueden verse mermados en su capacidad. En la mayoría de los casos, la mujer termina perdiendo al menos uno de sus ovarios.

Si la enfermedad afectó solo a uno de los ovarios es posible lograr un embarazo a través del órgano que está sano. Las probabilidades se reducen a la mitad, pero hay grandes esperanzas. Para una madre en potencia, solo el 50% de esperanzas es más que suficiente.

Recientemente, investigadores del Instituto Universitario Dexeus de Barcelona han logrado replicar técnicas novedosas en la materia, y en España ya ha nacido el primer bebé de una madre que superó el cáncer de ovario.

Como en otros tratamientos, el procedimiento consiste en prevenir una posible afección del tejido ovárico, y por ende de su función ovulatoria. Para lograrlo, se realiza lo que se conoce como vitrificación de ovocitos.

Ejemplos que así lo demuestran

Pedro Barri, presidente de la Fundación Dexeus Salud de la Mujer, explica que la única manera de preservar la maternidad de una paciente que sufre cáncer de ovario, es la vitrificación de ovocitos. Dicha técnica se realiza por medio de la estimulación ovárica durante dos ciclos menstruales. Esto conlleva a una hiperovulación, cuyo fin es que existan más óvulos que extraer.

Los ovocitos se congelan esperando que nos sirvan en un futuro si queremos alcanzar la anhelada maternidad. Sin embargo, primero es necesario superar el cáncer. En ocasiones este tipo de cáncer requiere la extirpación del útero; pero este no fue el caso.

La paciente sometida a este procedimiento fue Vanesa Pastor, a quien en 2009 le diagnosticaron un tumor en el ovario izquierdo. Tras el espantoso diagnóstico, los médicos decidieron extirpar el órgano; lo cual se realizó en una cínica aragonesa.

Después de la cirugía, una biopsia reveló que era necesario extirpar el otro ovario, lo cual definitivamente acabaría con su capacidad reproductiva. Tras la devastadora noticia, Vanesa decidió trasladarse a Dexeus para conseguir una nueva opinión.

Esta vez, los médicos le dieron una esperanza, congelarían sus óvulos para asegurar mayores probabilidades. Tras someterla a la estimulación y extraer sus óvulos, en 2010 le extirparon el último ovario.

Antes de lo esperado, un año después del tratamiento, la mujer había superado el cáncer y se dispondría a conseguir un embarazo. A los 18 meses, el resultado era positivo; después de implantarle un embrión a partir de los ovocitos congelados, consiguió un embarazo.

El resultado de este duro procedimiento, es mucho más que un milagro para esta madre. Tras someterse a un agotador tratamiento y convertirse en superviviente del cáncer, ahora es madre. Treinta y nueve semanas después del positivo nació su hijo Mario.

Vanesa cuenta que su deseo de ser madre era más fuerte que cualquier obstáculo. Sintió que se derrumbaba cuando le anunciaron que perdería sus dos ovarios. La esperanza que recibió por parte de la Fundación Dexeus Salud de la Mujer, era suficiente para intentarlo.

La madre ya contaba con 31 años, así que dejó de pensar en el cáncer, y desde entonces se concentró en su futuro hijo. Su mayor motivación para luchar contra la enfermedad, era que luego vendría una recompensa incalculable.

La fundación costeó la factura de más de 15 mil euros de tratamiento, un valor que se queda corto en comparación con la fortuna de Vanesa al convertirse en madre. Esta historia tuvo un final feliz, lamentablemente el tratamiento no aplica a todas las mujeres que sufren este padecimiento. No obstante, quienes quieren preservar su fertilidad no deben perder la esperanza, dado que cada vez son más las opciones existentes para estas mujeres.



¿QUÉ ES EL CÁNCER?

El cáncer puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo. Se origina cuando las células crecen sin control y sobrepasan en número a las c...